Las
personas y las empresas tienen trayectorias vitales semejantes. En todas las etapas
de la evolución de estos “seres vivos”, desde la concepción hasta la
desaparición, se les deben prestar los cuidados necesarios para mantenerlos en un
estado saludable en función de su edad (no necesariamente cronológica).
Durante
muchos años el nacimiento de una empresa se hacía, en muchas ocasiones,
prematuramente, sin haber validado previamente su modelo de negocio, lo que
llevaba a una alta “mortalidad infantil”. En la última década, la formación de
los emprendedores, la introducción de las metodologías Lean Startup o la
existencia de un mejor sustento en forma de financiación para las empresas nacientes,
ha hecho que esa mortalidad se reduzca o que las consecuencias no sean tan
graves.
Adicionalmente,
en el periodo que va desde la concepción al nacimiento, el “embrión” necesita muchos
cuidados y estar bien “nutrido” para que el “embarazo” llegue a buen término. Sin
embargo, la financiación en esta fase de la vida no es fácil debido a que la
legalidad no lo considera todavía como un “ser nacido”. Son los emprendedores solos,
o a veces acompañados de personas próximas como los Family, Friends &
Fools, quienes han de cuidar y hacer madurar el proyecto.
Para
superar esta etapa embrionaria, sería deseable disponer de un sistema que
permitiese alimentar el proyecto con aportaciones externas, por ejemplo, aunque
no solo, financieramente. Sin embargo, los inversores no suelen entrar en fases
tan tempranas, entre otras razones, porque legalmente no están respaldados por
un marco legal que proporcione las garantías necesarias.
Con
el fin de superar estas limitaciones y mejorar el entorno donde se generan las iniciativas
emprendedoras ha nacido Ekiter (www.ekiter.com), un ecosistema digital donde pueden
interaccionar emprendedores, patrocinadores, colaboradores, empresas de
servicios, inversores, incubadoras, aceleradoras, instituciones, etc., para
ayudar y acompañar a proyectos emprendedores en sus comienzos. En este ecosistema fundamentado en una
plataforma basada en tecnologías blockchain, se pueden incubar proyectos
emprendedores en fase embrionaria.
Los
proyectos publicados en la plataforma, además de tener visibilidad para el
resto del ecosistema, pueden, entre otras cosas, realizar campañas de
financiación pre-seed, donde por sus aportaciones, los patrocinadores
reciben recompensas convertibles en participaciones de la empresa cuando esta
se constituya. De la misma forma, también las colaboraciones de mentores,
diseñadores, programadores, etc., pueden recibir este tipo de recompensas
convertibles o ser remunerados en efectivo.
La
realización de las financiaciones y de las colaboraciones es semejante a las de
un crowdfunding de recompensa. El funcionamiento se garantiza contractualmente y
con tecnologías blockchain que proporcionan la seguridad y la trazabilidad de
todos los procesos. Adicionalmente, el ecosistema proporciona liquidez a través
de un foro de compra-venta de las recompensas gestionado por un smart
contract.
Las
tecnologías blockchain van a cambiar muchos de los procesos de nuestra vida
diaria que hasta ahora pensábamos inmutables, en particular la forma en que se pueden
impulsar proyectos emprendedores a través de un ecosistema emprendedor digital.