sábado, 15 de febrero de 2020

Eso lo saben bien las aseguradoras


Hace muchos años, cuando yo era adolescente, mi padre me dejo coger en un descampado el viejo coche familiar. Llevar el volante, frenar y acelerar era emocionante y relativamente fácil, aunque cambiar las marchas y sincronizarlas con el embrague era más complicado. Sin embargo, al cabo de una hora yo podía conducir aquel viejo coche hacia adelante (solo hacia adelante) en aquel espacio sin obstáculos. El éxito me dio la ingenua confianza del principiante y le pedí a mi padre, en mi desconocimiento del mundo real, que me dejase llevar el coche hasta casa, cosa que afortunadamente no me dejo hacer.
Conducir una startup en un espacio abierto, no es igual de simple que hacerlo en un circuito real y mucho menos para inexpertos. Podemos creer que nuestro proyecto se comportará con tráfico tal como hemos supuesto en ese mundo sin obstáculos que hemos imaginado. Sin embargo, conducir una startup en un entorno real implica conocer bien lo que se tiene entre manos, saber el código de circulación y las normas no escritas de comportamiento que solamente se aprenden con la experiencia.
Los emprendedores jóvenes pueden ser más ágiles y rápidos en la toma de decisiones, pero si estas no son acertadas el accidente puede ser más grave y a veces irreversible. La toma de decisiones en una startup suelen ser más acertadas si se hace desde la experiencia, como se muestra en el estudio que se menciona en este post de este mismo blog, donde se hace referencia que el éxito puede ser aún más probable si se combinan la juventud con la experiencia.
Por eso, los proyectos emprendedores tienen menos fracasos con conductores que ya no tienen que llevar la “L” puesta y eso lo saben bien las aseguradoras.

viernes, 31 de enero de 2020

Un proceso típico de inversión-desinversión


Aunque la mejor solución para un proyecto emprendedor es no necesitar pedir dinero a inversores, si el modelo de negocio pretende un crecimiento muy rápido puede ser aconsejable acudir a la financiación externa. En este caso, uno de los aspectos que hay que tener en cuenta es como se comportan las rondas de financiación.
La inversión en proyectos emprendedores pasa por diferentes fases que parten desde las aportaciones iniciales de los ahorros de los propios emprendedores, hasta las rondas seed (semilla), A, B, C, …, que a largo plazo pueden dar lugar a una salida a bolsa o, lo que es más frecuente, que en una de estas fases alguna empresa del sector quiera comprar el 100% de la empresa para incorporarla en su estructura. En ese caso se produce una salida como socios de todos los inversores y también de los fundadores. Cosa que sucede, aunque estos no quieran porque los inversores les hicieron firmar condiciones, en el pacto de socios, que así lo exigían.
Tras la primera fase de aportaciones personales o de familiares, amigos o seducidos por el proyecto, las conocidas 3F (Family, Friends and Fools), las siguientes rondas de inversiones hacen que la participación de los emprendedores empiecen a diluirse de la misma forma que los inversores de rondas anteriores se diluyen si no invierten en las rondas sucesivas.
En la tabla siguiente podemos ver un ejemplo de los posibles valores, diluciones y resultados finales de un proceso de inversión que finaliza con la venta de la empresa,


Inicialmente los emprendedores tenían el 100% de la empresa, cuando esta se vende al cabo de unos años (normalmente del orden de 5-7 años) tienen una participación de alrededor de un 40% y reciben más de tres millones de euros, o los inversores seed, que invirtieron 200.000 euros por una participación de un 20% y reciben en la salida 840.000 euros, es decir, que multiplican su inversión por más de 4, etc.
¿Qué suelen hacer los emprendedores y los inversores una vez han vendido su participación?, normalmente, los emprendedores empiezan una nueva aventura o se quedan dentro de la empresa compradora involucrados en el proyecto que iniciaron, pero que ahora es un departamento o unidad de la empresa compradora. Los inversores, por su parte, vuelven a buscar otras oportunidades donde invertir. De esta forma se cierra un ciclo que constituye un proceso típico de inversión-desinversión.

miércoles, 15 de enero de 2020

Reglas que usan los Business Angels para invertir


Las inversiones en empresas nacientes (evito llamarlas startups porque una startup no es todavía una empresa) en lo que se conoce como una ronda semilla (la primera ronda de inversión de capital riesgo) suele ser hecha por Business Angels. Normalmente, si tienen una cierta experiencia siguen unas reglas para invertir del siguiente tipo:
  • Diseñar una estrategia para entrar definiendo el sector donde se invierte, cuanto invertir en cada nueva aventura, determinar la dedicación para ayudar como mentor a los fundadores para evitar errores básicos.
  • Definir la estrategia de salida a través de vender la participación en el momento más adecuado y para ello introducir unas cláusulas básicas en el pacto de socios que permitan salir con una buena plusvalía, como son las cláusulas de arrastre que facilitan la venta de sus participaciones.
  • Reservar dinero para invertir en futuras rondas (A, B, …) aprovechando la prioridad como socio y de esta manera no diluirse excesivamente en las empresas invertidas que tienen un buen comportamiento y de esta manera no perder la ventaja que se obtuvo cuando se invirtió al principio con un riesgo mucho más elevado.
  • Protegerse de los inversores futuros, en especial de los fondos de capital riesgo (VC) que muchas veces desean imponer como condición a su entrada el que sus participaciones tengan ventajas respecto a las de los inversores de rondas anteriores como, por ejemplo, que sus participaciones tengan distinta consideración en el caso de liquidación preferente.
  • Ser consciente del riesgo que implica invertir en una empresa en fases iniciales. No se debe invertir más dinero del que se esté dispuesto a perder y que se pueda llegar a requerir para cubrir necesidades personales o familiares.
  • Diversificar las inversiones para disminuir el riesgo, siguiendo el criterio de “no poner todos los huevos en la misma cesta”. Mejor hacer varias inversiones pequeñas que una inversión demasiado grande.
  • Enfocarse en uno o dos sectores que se acaben conociendo bien y de esta forma aprovechar la experiencia y los contactos que pueden llegar a ser útiles para invertir más acertadamente.
  • Blindar a los equipos a través del pacto de socios de forma que los emprendedores clave de dichos equipos no puedan abandonar fácilmente el proyecto a medio camino.
  • Elegir otros inversores conocidos para invertir conjuntamente ya que los problemas o las oportunidades que no ve uno de ellos lo puede ver otro o que los acuerdos y las condiciones se pueden negociar mejor.

Es cierto que invertir en empresas nacientes es un actividad de riesgo y para disminuirlo (aunque no eliminarlo), la experiencia y el sentido común aconsejan seguir las reglas que aplican los Business Angels para invertir.


martes, 31 de diciembre de 2019

Usar el sentido común


Siguiendo con los anteriores posts relacionados con la búsqueda de financiación externa, vamos a apuntar algunos errores frecuentes que se deben intentar evitar:

  • Empezar a buscar inversión cuando la situación de la tesorería comienza a ser desesperada. El proceso de búsqueda de inversión suele durar meses y puede que no se llegue a tiempo para conseguirla o que la situación de debilidad conduzca a tener que pactar unas condiciones no convenientes.
  • No preparar bien la información para el inversor, como la situación financiera actual y prevista para la empresa, el conocimiento del mercado y la competencia y que valor diferencial aportamos, la planificación de como se va a utilizar el dinero de la inversión, etc.
  • Ocultar los problemas e incertidumbres importantes del proyecto a los posibles inversores ya que estos acabarán descubriéndolo en el proceso de negociación.
  • No diseñar bien un investor deck con la información clara, concisa y de forma atractiva, ni prepararse para responder las preguntas que los inversores puedan hacer sobre la información presentada en el mismo.
  • Hacer propuestas radicalmente diferentes para cada inversor (precios, condiciones, acuerdos, etc.). Es un mundo donde muchos de ellos se conocen y un comportamiento errático puede ser muy negativo para el éxito de la negociación.
  • Ser inflexible en las negociaciones, no comprender los intereses de los potenciales inversores, ser arrogante en el trato, etc.
  • Proponer condiciones extrañas, como pactos de socios no estándar, valoraciones del proyecto poco realistas, multitud de socios no sindicados, etc.
  • Ser demasiado generoso con los inversores y ofrecer dar demasiada participación y control político sobre la empresa.
  • Trabajar con intermediarios que prometen recaudar dinero para el proyecto por un porcentaje. Es mejor empezar conectando directamente con los inversores a través de la multitud de foros donde encontrarse con ellos.
  • Relacionarse con inversores novatos que no tienen asumido que financiar startups es una operación de riesgo, o mucho peor todavía, aceptar inversión de fuentes de dudosa procedencia.
  • No contratar a un buen abogado experto a la hora de negociar, revisar y redactar los documentos.
Este listado de errores ha sido resumido de consejos dados por diferentes inversores expertos en sus blogs y artículos. Todos tienen la misma base: el mejor consejo para buscar inversión es usar el sentido común.

domingo, 15 de diciembre de 2019

El curso Impulsa-Llavor



El pasado viernes se clausuró el curso de formación Impulsa-Llavor en el que he participado coordinando uno de sus módulos. Impulsa-Llavor es una actividad del programa Indústria del Coneixement de la Generalitat de Catalunya en el que se pretende favorecer la transferencia del conocimiento generado en las universidades y centros de investigación catalanes.
El programa Indústria del Coneixement está inspirado en el i-Corps de la National Science Foundation de los EEUU y se ejecuta a través de convocatorias de proyectos para los grupos de investigación en tres fases (Llavor, Producte y Mercat) según sus niveles TRL (Technology Readiness Levels) de su cercanía al mercado. LLavor y Producte, se financian a través de subvenciones y Producte mediante avales sobre préstamos participativos del ICF (Institut Català de Finances).
Para impulsar la actividad de transferencia el curso Impulsa-Llavor está dirigido a los grupos que han recibido una subvención del programa en las dos primeras fases y está orientado a fomentar, formar y tutorizar para que los proyectos tengan la mayor probabilidad de éxito posible. La mayoría de los 62 grupos que han seguido este año el curso tienen uno de estos dos objetivos: Crear una spin-off o patentar y licenciar un desarrollo.
Aunque todavía no hay información disponible sobre el retorno económico, el número de spin-off creadas o las patentes licenciadas en las tres convocatorias realizadas, el programa está sensibilizando a los investigadores respecto a pensar que los resultados de su trabajo pueden generar retornos para ellos mismos, para sus grupos e indirectamente para la sociedad que financia la investigación que realizan.
A pesar de que la burocracia de las universidades y los centros I+D no permite todavía la agilidad deseable para facilitar los procesos de transferencia de conocimiento, el cambio de cultura va calando entre los investigadores impulsado por actividades de éxito como el curso Impulsa-Llavor.