miércoles, 15 de mayo de 2019

Entrevista a Juanjo Villanueva, autor del libro “Introducción al emprendimiento. Conceptos y metodologías para crear startups”. Entrevista Publicada en la Plataforma Conocimiento Territorio Innovacion ( http://plataformacti.cat )

En el libro sostienes que la visión de las Universidades españolas respecto al emprendimiento debería cambiar, por ejemplo, profundizando en la formación en emprendimiento o creando estructuras donde la emprendimiento esté en manos de personas que provienen de este ámbito y donde se potencie la creación de spin-offs y proyectos emprendedores por parte de los estudiantes. ¿En el sistema universitario catalán se están produciendo pasos significativos en esta línea?
Las universidades españolas están dirigidas y administradas por funcionarios, ya sean profesores o personal de administración y servicios que en su gran mayoría no han creado nunca una empresa. Es difícil, desde estas posiciones, transmitir la necesidad de asumir los riesgos y las incertidumbres que son el escenario natural en el que se mueven las startups. Por lo tanto, en España, más que en Stanford o el MIT, son necesarias estas estructuras para impulsar el emprendimiento en las universidades.
Las universidades catalanas tienen una gobernanza similar al resto de las universidades españolas, por tanto, aunque se han intentado acciones, éstas no han producido resultados significativos.
En realidad, es la sociedad en general la que no está suficientemente sensibilizada y aquí creo que se deben involucrar todos los actores que la conforman. En particular la propia Generalitat, que no se implica lo suficiente, aunque hay excepciones como Catalunya Emprèn, que es un ejemplo para seguir.

Cuentas que "un problema importante de la formación en emprendimiento es que, con frecuencia, no se utilizan las metodologías más adecuadas y señalas que una fórmula exitosa es la que consiste en aprender emprendiendo". Con este propósito, ¿qué actividades, basadas en la cooperación universidad-empresa, recomendarías impulsar desde de la Plataforma Conocimiento Territorio e Innovación?
La formación puede tener muchas vertientes. Por ejemplo, en las universidades se pueden hacer seminarios-talleres de uno o dos días para recibir una formación inicial, se pueden hacer asignaturas optativas abiertas a todos los grados para mezclar perfiles diferentes, se pueden hacer TFG (Trabajo Final de Grado) mixtos de, por ejemplo, un estudiante de ingeniería y un estudiante de Administración de Empresas, etc.
En cualquiera de las vertientes, la mejor manera de hacer el aprendizaje es emprendiendo o simulando el hacerlo, es decir, a partir de una idea diseñar un Modelo de Negocio e ir a validarlo "fuera de la oficina" buscando los potenciales clientes y modificar el Modelo de Negocio siguiendo la metodología Lean Startup. La formación básica inicial se puede hacer, por ejemplo, a través de seminarios o utilizando un MOOC. Los siguientes pasos se pueden hacer con clases invertidas (Flipped classroom), donde los alumnos en grupos presentan y discuten los avances de su proyecto con los profesores y mentores.
Respecto al tema de cómo las empresas pueden participar en el proceso de creación de startups, una de las acciones que pueden hacer, es realizar un seguimiento de las iniciativas emprendedoras de los universitarios actuando como mentores de proyectos de su especialidad que pueden permitir incorporar nuevos productos a su porfolio y sobre todo talento creativo. Para las grandes empresas, el seguimiento se puede completar con la creación de aceleradoras corporativas específicas de sus líneas estratégicas.

Desde el punto de vista de las políticas públicas, ¿cómo pueden estas favorecer un ecosistema que fomente la innovación, la competitividad, la atracción de talento y la creación de empresas? ¿Qué se está haciendo bien en nuestro país en este sentido y qué habría que mejorar? ¿Qué buenas prácticas podríamos replicar del extranjero?
Hace unas semanas se presentó el libro "Construyendo la Cataluña del Conocimiento (1985-2015)", algunos de los exconsellers participantes mostraron su preocupación por la intensificación de la burocracia paralizante de la Administración en las actividades de I + D y yo añado aquí que esto no ocurre sólo en la I + D, sino también en el proceso emprendedor de creación de empresas a partir de startups.
El problema más grave es que el sistema pone barreras en vez de eliminarlas. Por ejemplo, cuando un emprendedor debe constituir una empresa, se encuentra con una "pista americana" de trampas como abogados, estatutos, notario, registro, Hacienda, Seguridad Social, gestoría, es decir, tiempo y dinero, que es justo lo que no le sobra. Pero no es solo eso, sino que, si la empresa está dentro del 80% que fracasan en los primeros años, el calvario es cerrarla, sobre todo cuando normalmente ya no queda tesorería.
En pocas palabras, lo mejor que podrían hacer las administraciones sería simplificar los procedimientos para no estorbar en el proceso creativo de nuevas empresas.

A diferencia de países citados en el libro, como Estados Unidos, Qatar o Suiza, donde existe una actitud tolerante hacia el fracaso, entendido como una forma de aprendizaje, en nuestro entorno, este es visto con miedo y animadversión hasta el punto de ser penalizado. ¿Es posible cambiar la cultura de una sociedad respecto el fracaso alentando a los individuos a tomar riesgos implícitos en el emprendimiento? ¿Cómo?
Un problema cultural no se cambia en un año, ni en una legislatura, sino que la unidad de tiempo es una generación. quizá por eso, es difícil confiar demasiado en unas actuaciones públicas que no dan réditos políticos en el periodo de tiempo de un mandato.
Respecto a que debería hacer la Administración, yo creo que además de un proceso de "desburacratización", debería fomentar y sensibilizar a la sociedad través de sus medios de comunicación, su discurso y sus políticas. El objetivo debería ser inocular el virus del emprendimiento a toda la sociedad, especialmente a los más jóvenes.
Afortunadamente, la sociedad civil está haciendo el trabajo que no hacen los políticos y está convirtiendo Barcelona en uno de los hub de emprendimiento más importantes de Europa.

Hablamos del futuro del trabajo. ¿En el contexto actual de transformación del mercado laboral, caracterizada por la desaparición de algunos puestos de trabajo debido a la introducción masiva de nuevos avances tecnológicos, qué relevancia toma el emprendimiento?
Está demostrado que las empresas tradicionales intentan automatizar todo lo posible sus sistemas de producción porque los recursos humanos son muy caros. Son las startups y las nuevas empresas las que crean puestos de trabajo y sobre todo los de más alta cualificación.
En España y Cataluña tenemos un problema importante y es que las empresas, que son las que deberían hacer la innovación, no la hacen. Toda España, excepto Euskadi, está en el penúltimo nivel de regiones innovadoras de los cuatro en la clasificación de la Unión Europea. Por ello, las empresas no necesitan el personal cualificado que forman las universidades, lo que nos ha llevado a que tengamos el nivel de subempleo más grande de Europa. Formamos universitarios para trabajar de cajeros en Mercadona o reponedores en IKEA, un millón de titulados están en el límite de la pobreza y los más brillantes de ellos se van a otros países donde sí los valoran y los intercambiamos por inmigrantes que llegan en pateras sin ninguna formación con el resultado de una desastrosa balanza "comercial" de talento.


martes, 30 de abril de 2019

Nuestra supervivencia como Sociedad del Conocimiento (Aparecido en Tecnonews el 23/04/2019)


La Sociedad del Conocimiento es el producto destilado de lo que en su día fue la Sociedad de la Información. Su activo intangible más importante, el conocimiento, no es solamente un instrumento de la economía para crear riqueza como dijo en su día Peter Drucker, sino que permite organizar la sociedad en su derredor como centro de gravedad de vertientes tales como su generación, su difusión, su utilización o su implicación en la propia organización social. Europa en general, y sobre todo los países del norte de ella, tienen ese modelo de sociedad como referente.
Sin embargo, sobre ese ideal de organización social, en particular en este país del sur de esa Europa en decadencia, aparecen nubarrones que amenazan su existencia. La necesaria estabilidad acaba confundiéndose con la parálisis provocada por el abrazo de ese oso cada vez más monstruoso que forman las estructuras administrativas burocratizadas que la acosan. El resultado de este anquilosamiento es una pérdida de dinamismo y competitividad cuyas consecuencias son el descenso de los salarios a los infiernos de la pobreza, incluso para los jóvenes mejor formados de nuestra historia y la pérdida paulatina del bienestar social por falta de recursos para mantener los servicios básicos universales que han sido su orgullo, como la educación, la sanidad y las pensiones.
Un elemento estrella de las sociedades del conocimiento son sus sistemas de I+D, cuya relevancia es una condición necesaria, pero no suficiente, para mantenerlas. Su complemento imprescindible es un tejido empresarial innovador capaz de convertir los resultados de dicha I+D en un PIB tal que sostenga esas sociedades del conocimiento y a la propia I+D.
Sin embargo, la innovación la hacen las empresas y aunque se pueda favorecer desde la administración, el sector público no puede ni crearla, ni mantenerla, como sí es posible hacerlo con un sistema de I+D. Por eso, en este país donde los datos sobre innovación son tan deprimentes que todas las regiones (excepto Euskadi) están en ese penúltimo nivel de los cuatro en que las clasifica el Regional Innovation Scoreboard de la Unión Europea, el diagnóstico está tan desafortunadamente claro y el pronóstico, si seguimos así, también.
La Sociedad del Conocimiento es esa sociedad ideal que se mira en el espejo y se encuentra atractiva buscando un nuevo saber que almacena de forma estática, inerte y yerma y que refleja un tejido empresarial poco innovador y envejecido. La Sociedad del Conocimiento no se puede mantener sin un impulso que la movilice, que la dinamice, que la saque de su ensimismamiento paralizante ante una globalización cuyas fronteras para los flujos financieros, productivos o de conocimiento, son tan fácilmente permeables.
¿Qué puede hacer la Sociedad del Conocimiento para mantenerse? La propuesta es una sociedad emprendedora: la Sociedad del Emprendimiento. Una sociedad basada en el Élan vital bergsoniano que implica reaccionar, movilizarse, arriesgar y no depositar las esperanzas en soluciones procedentes de una Administración que no va a ser posible mantener. Ese impulso vital ha de venir de un cambio cultural de la propia sociedad civil que como dice Richard Florida se produce en hubs, no en países, hubs como Barcelona o Madrid que emergen con fuerza a pesar de las administraciones burocratizadoras que entorpecen el desarrollo ágil de esas iniciativas emprendedoras tan necesarias para nuestra supervivencia como Sociedad del Conocimiento.

lunes, 15 de abril de 2019

Tener éxito con un proyecto emprendedor


Las claves para que un proyecto emprendedor tenga éxito pueden ser variadas como, la idea, el equipo, el modelo de negocio, la financiación, el mercado, etc.
Hay autores que proponen que la idea es lo más importante, sin una buena idea como base no hay posibilidades de éxito, por muy bien que gestionemos el proyecto resultante.
En muchos casos, los inversores apuestan por un buen equipo y añaden que es mejor un equipo brillante gestionando una idea mediocre que una idea brillante gestionada por equipo mediocre. Es decir, que lo mejor es apostar por el jinete y no por el caballo.
El movimiento Lean Startup pone el énfasis en diseñar un buen modelo de negocio y validarlo bien antes de salir al mercado como la clave principal para tener éxito.
Muchos emprendedores ponen el énfasis en la financiación como el elemento imprescindible para tirar un proyecto emprendedor adelante y añaden que por muy bueno que sea el coche no hay nada que hacer si no tenemos gasolina.
Hay quien considera que es el mercado lo más importante, si se entra en el mercado en el momento oportuno porque este no está ocupado o en el nicho que pretendemos conseguir (océano azul) y hay una oportunidad clara de negocio.
Bill Gross que ha impulsado o invertido en unas 100 empresas, ha estudiado cuantitativamente las condiciones por las que 200 empresas (tanto propias como ajenas) han tenido o no han tenido éxito. Entre las empresas analizadas están: YouTube, Uber, Pets.com, Instagram, AirBNB, LinkedIn y otras muchas. Sus conclusiones las presenta en este vídeo donde la relevancia de la oportunidad del momento es de un 42%, la del equipo-ejecución un 32%, la de la idea de negocio un 28%, el modelo de negocio tiene una repercusión del 24% y la financiación un 14%. No dejan de ser sorprendentes los valores de estos indicadores que Bill Gross considera  claves para tener éxito con un proyecto emprendedor.

domingo, 31 de marzo de 2019

Las cuentas claras


En una startup los socios suelen hacerse cargo de gastos que están relacionados con la actividad que desempeñan para la startup como, por ejemplo, viajes en coche propio, comidas de trabajo, pequeñas compras, etc. Por otro lado, también es conveniente tener en cuenta las diferentes aportaciones de cada socio a la startup en forma de trabajo. Todo ello se puede llevar contabilizado en alguna herramienta sencilla como una hoja Excel tal como “Aportaciones socios” que se puede encontrar en el apartado DOCUMENTOS de la web www.emprender.io 
En el caso de gastos personales se puede poner directamente la cantidad y en el apartado de concepto la explicación del gasto. En cuanto al esfuerzo en horas de trabajo estas pueden tener un precio diferente para cada uno de los socios el cual se debe acordar y reflejar en el Pacto de Socios Fundadores. En el caso de que un socio cobre una cierta cantidad por su trabajo, esta se pondrá como aportación negativa. 
La pregunta es: ¿Cómo se pueden tratar estas aportaciones?
Hay dos posibles opciones: 1) Considerarlo como un préstamo y 2) Considerarlo como una inversión. 
En el primer caso se debería tener en cuenta que el préstamo tiene que tener un interés semejante al de un préstamo bancario. Puede parecer un interés muy alto, pero un banco exige un aval que ejecuta si no se devuelve el préstamo y en el caso de un socio generalmente no hay un aval por medio. También se tendrá que dejar clara la forma y la prioridad con la que se devuelve ese dinero. 
En el segundo caso, si se considera una inversión, se ha de valorar la startup y en ese caso la aportación del socio más los intereses se ha de considerar como si se tratase de una inversión externa. 
Las startups nacen normalmente sin clientes y necesitan como primera fuente de financiación, las aportaciones de los socios que pueden ser en forma dineraria o en trabajo. En ambos casos se ha de llevar, aunque sea de forma simple, las cuentas claras.


viernes, 15 de marzo de 2019

Un nuevo libro de emprendimiento


El autor de este blog ha escrito un libro de emprendimiento que gracias a la inestimable ayuda de Felipe Lumbreras, se ha podido autopublicar en papel y en ebook en la plataforma de Amazon Kindle que se puede encontrar aquí.
El libro recoge muchas de las ideas que se han vertido en este blog durante sus nueve años de existencia. El libro está estructurado de forma que, tras un capítulo generalista que encuadra el emprendimiento en la esfera personal y social, se abordan detalladamente las fases por las que pasa el proceso de creación de una startup hasta llegar a ser una nueva empresa.
La primera fase trata de la Idea de Negocio como un elemento nuevo y previo al diseño del Modelo de Negocio que es el punto de partida de Steve Blank en su Desarrollo de Clientes. La propuesta es que la Idea de Negocio se ha de generar y valorar antes de lanzarse a crear un equipo y la startup correspondiente.
De la misma forma que empezar un proyecto emprendedor escribiendo un Plan de Negocio es un error, también es un error empezar un Modelo de Negocio sin haber meditado y valorado la Idea de Negocio. Esta fase se puede hacer individualmente investigando en internet y haciendo preguntas a los allegados y amigos.
La propuesta no es “fracasa pronto, rápido y barato” de la filosofía Lean Startup, sino evita el fracaso porque no empiezas por un Modelo de Negocio y al “sal de la oficina” contraponer el no tengas oficina ni salgas de tu entorno hasta haber valorado la idea.
El libro tiene otras aportaciones que modifica las ya existentes como un nuevo canvas (Full Business Canvas, FBC) más completo que los anteriores. El FBC junto a otro material de ayuda a los emprendedores se encuentra en la web www.emprender.io que tiene un link a este blog.
El libro pretende ser una referencia para todo aquel que tiene la intención de lanzar un proyecto emprendedor y quiere aproximarse a este mundo. En particular, el libro pretende ser un texto utilizable en un curso como manual de emprendimiento. El texto tiene la vocación de ser algo más que una colección de consejos, anécdotas e historias de éxito. En varios sentidos este es un nuevo libro de emprendimiento