jueves, 15 de agosto de 2019

Incubadoras y aceleradoras on-line


La presencia física en una incubadora o una aceleradora tiene grandes ventajas para los emprendedores, como los servicios de coworking, los contactos con otros emprendedores, los programas de formación, el asesoramiento de mentores y especialmente el networking con potenciales inversores.
Sin embargo, entrar en un programa de incubación o de aceleración también tiene sus limitaciones y desventajas tal como comentamos en el post anterior, por ejemplo, el tener que superar una selección para entrar en ellas, el compromiso de instalarse en sus espacios de trabajo que pueden estar alejados del lugar de residencia y que impide compaginar el programa con otras actividades, tener que asistir a los actos que se organizan, ajustar la agenda a la de los mentores, condicionar las decisiones de los emprendedores a las indicaciones de los mentores, o no tener un adecuado número de mentores especializados, etc.
Existen otras soluciones más flexibles para superar las limitaciones que presentan las incubadoras y aceleradoras presenciales, como las incubadoras y aceleradoras on-line que pueden ser una buena solución alternativa. Sus ventajas son importantes, como la de un filtro menos exigente para el ingreso, la posibilidad de trabajar en diferentes lugares con la única condición de tener acceso a internet, seguir programas de formación desde cualquier lugar y en cualquier momento, disponer de mentores más diversos y con más flexibilidad para tratar con ellos a través de herramientas de vídeoconferencia, contactos e inversores de cualquier lugar del mundo, etc.
Este tipo de recursos se están consolidando, especialmente en EEUU. Algunos programas son más generales y proporcionan formación y mentores, creando un ecosistema como BridgeforBillions, otras además de formación invierten en las startups seleccionadas como Fledge, otras como Ideagist incuba ideas de personas, comunidades y empresas, donde el proceso de incubación tiene tres fases (Think, Execute, Launch) que podríamos identificar con el diseño del modelo de negocio, su validación y el crecimiento.
Algunos modelos pueden estar más enfocados a dar servicios de un solo tipo como proporcionar mentores muy diversos a un precio por minuto como Clarity, otras se especializan en formación inicial como Gro Academy, otras en formación para centros de enseñanza, en particular universidades como Mashaury.
Las oportunidades para lanzar una startup son cada día más flexibles y aquí juegan un papel interesante las incubadoras y aceleradoras on-line.

miércoles, 31 de julio de 2019

Entornos recomendables para emprender


Los ecosistemas emprendedores en España empiezan a consolidarse liderados por Barcelona y Madrid. Comienzan a existir numerosos instrumentos para impulsar startups, como programas de formación, foros de inversión, asociaciones de business angels, fondos de capital riesgo, concursos de proyectos emprendedores, coworkings, venture builders,  incubadoras, aceleradoras, etc.
No hay una definición totalmente aceptada para cada uno de estos conceptos. Es, por tanto, difícil concretar donde están los límites de lo que comprende cada uno de ellos. El ejemplo que consideramos en este post es el de las incubadoras y las aceleradoras. En cuanto a las primeras podríamos decir que se pueden asimilar a un proceso "térmico" que pretende dar forma a una idea de negocio de la misma manera que la incubación de un huevo aporta el calor necesario para dar forma al polluelo. Una aceleradora, por el contrario, se asemeja a un proceso "dinámico" que pretende cambiar la velocidad de la startup como ocurre con el acelerador de un vehículo.
En el caso de una incubadora podemos decir que su objetivo es dar soporte a una idea de negocio hasta que se convierte en un modelo de negocio validado, es decir, ayudar a startups en el sentido Lean Startup cuyo objetivo es encontrar un modelo de negocio que funcione y si es posible escalable. Generalmente son programas con una duración de un año o más, que suelen ser lanzados por instituciones públicas o que no persiguen un benefició económico y que suelen estar enfocadas a proyecto emprendedores de un entorno local o regional. Normalmente, están abiertas permanentemente a la incorporación de nuevos proyectos y no suelen proporcionarles financiación dada la falta de madurez de los mismos. Los recursos que suelen ofrecer a las startups son: espacios (que a veces hay quien los identifica con coworkings), formación generalista en emprendimiento y mentorización en aspectos básicos del proceso de como gestionar un proyecto emprendedor.
Aunque hay puntos en común, las aceleradoras mantienen actividades diferentes de las incubadoras por que los proyectos son más maduros y sus necesidades distintas. Son programas que empiezan con proyectos que tienen su modelo de negocio validado (o casi) al que se trata de acelerar en unos meses de duración y a los que se accede a través de la participación en convocatorias abiertas a una tipología de proyectos. Generalmente, son startups en el sentido clásico de empresas nacientes ya constituidas y que pretenden elaborar un plan de negocio como su primer plan estratégico. La formación suele ser específica en temas de marketing, organización de empresas o aspectos financieros, etc. La mentorización y el networking son importantes y especializados en los intereses del propio proyecto. Normalmente, las startups trabajan la redacción de documentos y presentaciones tales como el one page, el elevator pitch o un investor deck, orientados a los inversores que suelen acudir a la aceleradora buscando proyectos interesantes.
Los programas suelen ser llevados a cabo en espacios de la propia aceleradora que puede estar liderada por una gran empresa, fondos de capital riesgo u organizaciones de busines angels, que pretenden invertir en las startups más atractivas de la aceleradora. En otros casos el interés es adquirir la startup (corporate venturing) o incorporar el talento de la startup en sus compañías.
Estos instrumentos también suelen tener sus inconvenientes, como la obligación de instalarse en sus espacios de trabajo, asistir a los actos que organizan, ajustar la agenda a la de los mentores o que las decisiones estén condicionadas por estos. Sin embargo, las aportaciones de estos programas y la convivencia en estos ambientes emprendedores, tanto si son incubadoras como aceleradoras, son aspectos que hacen de estos recursos entornos recomendables para emprender.





lunes, 15 de julio de 2019

La burocracia acabará ahogándonos


En este blog hemos hablado frecuentemente contra la burocracia como elemento limitador de la agilidad que necesita tener cualquier organización para ser eficaz, sea esta un país, una universidad o una empresa, todo ello en un mundo cambiante caracterizado por la necesidad de responder de forma muy dinámica a los constantes retos de la sociedad.
La burocracia no solamente tiene un coste económico directo, sino que obliga a hacer tareas administrativas inútiles que se podrían automatizar. Sin embargo, como dice William Eggers, la mayoría de los gobiernos y organismos gubernamentales no tienen una estrategia digital. En un momento de revolución digital en el que están cambiando completamente los negocios y en general la sociedad, los gobiernos no pueden quedarse atrás, es necesario que la eficacia de los servicios a los ciudadanos se parezca a los que da, por ejemplo, Amazon.
Un ejemplo que he vivido durante años en carne propia han sido las nefastas consecuencias de la burocracia en el ámbito de la investigación. Un buen tanto por ciento del tiempo de los investigadores se dedica a la burocracia para hacer peticiones de proyectos, justificar su avance, controlar los gastos, etc., un problema este que se podría eliminar financiando la investigación por los resultados, muy fáciles de medir, a posteriori.
Otro ejemplo sangrante de las consecuencias de la burocracia es en el ámbito del emprendimiento donde la agilidad es vital. España, que es uno de los países de Europa que tiene más necesidad de un emprendimiento que cree nuevas empresas, es uno de los que más trabas burocráticas requiere, como podemos ver en la figura de entrada a este post. Un ejemplo concreto que he vivido de cerca: darse de alta en el IAE implica tener que hacer declaraciones trimestrales y anuales de IVA aunque no se facture nada. Soluciones más eficientes ya existen y las han implantado otros países que aparecen en la figura. Si no reaccionamos, la burocracia acabará ahogándonos.

domingo, 30 de junio de 2019

Startups como sabia nueva


La innovación disruptiva en las empresas consolidadas es una tarea compleja ya sea debido tanto a componentes externos como, sobre todo, a factores internos.

Desde un punto de vista externo una empresa consolidada tiene un mercado formado por unos segmentos de clientes que esperan un tipo de productos determinados y por unos suministradores que conocen bien sus necesidades y sus demandas de bienes y servicios. Cambiar de forma radical de productos no es fácil. No es de esperar que Audi venda ordenadores o que Microsoft venda coches. Aunque no es nada fácil, sería posible que ambas abriesen nuevos mercados con productos innovadores, pero esa innovación sería fundamentalmente incremental y solamente de forma excepcional, disruptiva.

Desde un punto de vista interno el problema es todavía más complejo. En primer lugar, los inversores y accionistas de empresas consolidadas tienen como objetivo conseguir beneficios y crecimientos estables y no son proclives a que una empresa madura asuma riesgos poco controlados. Sin embargo, el problema más importante para el cambio de una empresa consolidada son sus estructuras organizativas internas que suelen ser inmovilistas y de transiciones lentas debido a la cultura, las actitudes, los intereses personales, etc., es decir que como dice la Ley Martec, los cambios tecnológicos son exponenciales y tendrían que llevar a las empresas a cambios de este tipo, sin embargo, los cambios en las estructuras organizativas de las empresas se producen de forma logarítmica. Con el tiempo las empresas se vuelven demasiado lentas para la toma de decisiones, en los procesos de adaptación a los cambios, en reestructurar la organización o en identificar oportunidades. Es decir, igual que pasa con los humanos, cuanto más consolidada es una empresa más lenta y conservadora se vuelve.

De todo ello se deduce que son las organizaciones jóvenes, las que están cerca del t=0, las que todavía no tienen estructuras consolidadas, las que pueden crecer al mismo ritmo de la tecnología, que son esas startups las que mejor se adaptan a los cambios.

Las empresas consolidadas pueden aprovechar esta dinámica de las startups para incorporarlas en su organización, ampliando su porfolio de productos y sobre todo adquiriendo talento creativo para sus equipos. En un proceso de innovación abierta, las empresas consolidadas pueden incorporar a sus organizaciones startups como sabia nueva.


sábado, 15 de junio de 2019

La percepción social del emprendedor


Los días 12 y 13 de esta semana se ha celebrado la edición del 2019 del evento BIZBARCELONA. BIZBARCELONA es un espacio donde buscar respuestas e inspiración para emprender, innovar, hacer networking, encontrar asesoramiento, formación, recursos públicos y privados, todo ello enfocado a personas emprendedoras, startups, pymes y autónomos.
En una de las sesiones del BIZBARCELONA se presenta todos los años el informe GEM para Cataluña. El informe GEM (Global Entrepreneurship Monitor) es un estudio internacional de la actividad emprendedora que se hace anualmente desde 1999 con 10 países inicialmente y en el último informe han sido 112 países los que han participado. La información que se procesa se obtiene de tres fuentes: a) Encuestas a la población en general, b) Encuestas a expertos y c) Fuentes secundarias. Este año como en algún otro anteriormente he sido invitado a participar como experto.
El índice general del GEM es el TEA (Total Entrepreneurial Activity) que es el porcentaje de población adulta que está empezando a crear una empresa durante el último año pero que todavía no ha pagado salarios durante tres meses o que poseen una empresa que ha pagado salarios por más de tres meses y menos de 42. El TEA en España (6,4%) ha evolucionado bien, pero todavía se mantiene un punto y medio por debajo de la Unión Europea de altos ingresos (8,0%), en cambio en Cataluña (8,0%)  y Barcelona (8,6%) están a un nivel ligeramente por encima de la UE y todos ellos por debajo de los países de altos ingresos (10,0%).
Desde mi punto de vista, el mayor problema que pone de manifiesto este informe es otro índice que podríamos llamar cultural, se trata de medir la percepción social y económica que tiene la población respecto a la actividad de emprender. En este índice, tanto la UE de altos ingresos como la de otros países de altos ingresos (69% y 68% respectivamente), se sitúan del orden de 20 puntos por encima de España y Cataluña (50% y 47% respectivamente). Una diferencia que se mantiene desde hace años, como se puede ver en la imagen de cabecera de este post.
En esta blog hemos llamado la atención reiteradamente sobre la necesidad de cambiar la actitud de nuestra sociedad respecto al emprendimiento, pero el informe GEM nos muestra que todavía queda mucho camino por recorrer para mejorar la percepción social del emprendedor.

viernes, 31 de mayo de 2019

El emprendimiento será clave para crear la riqueza


El mundo del trabajo está cambiando. En el pasado el trabajo estaba basado fundamentalmente en energía física, en los últimos tiempos en energía mental y en el futuro la clave será la energía creativa. En toda sociedad hay una distribución de estas tres formas de energía que conviven en ella, pero es en las sociedades más avanzadas donde la componente más valiosa es aquella última.
El deslizamiento desde el trabajo físico al creativo se debe a que la tecnología influye de forma notable en los procesos de transformación, no tanto como tecnología en sí, sino como aplicaciones que de ella se derivan desplazando a las formas anteriores de esfuerzo productivo. Es así como las máquinas reemplazaron el esfuerzo físico de humanos y animales, los ordenadores, las comunicaciones y la Inteligencia Artificial están empezando a sustituir el esfuerzo mental, de forma que por fin todos estos cambios permitirán a las personas dedicarse de forma preferente a las relaciones personales, a la creatividad artística para generar cultura, a la creatividad científica y tecnológica para crear conocimiento y a la creatividad emprendedora para generar riqueza.
De hecho, las empresas más avanzadas son aquellas en que más se valora la creatividad como generador de riqueza. Empresas que buscan el talento y quieren conservarlo dejando a sus empleados tiempo libre de su jornada laboral para pensar en nuevos productos y procesos. El caso de Google es conocido como uno de estos lugares paradigmáticos donde más se valora ese talento y donde los empleados pueden dedicar libremente un tanto por ciento de su jornada laboral a generar nuevas ideas para impulsar el núcleo del negocio u otras iniciativas.
En ese modelo de sociedad que se acerca, la proporción de talento creativo será cada vez más importante. La forma de crear riqueza será producto del emprendimiento o intraemprendimiento de las nuevas empresas basadas en innovación disruptiva donde la creatividad será la pauta en que basarán su futuro.
La educación (como casi siempre) es el cimiento donde se fundamentará el cambio necesario para vivir en esa sociedad diferente donde la creatividad será la clave para una vida personal mejor y donde los ciudadanos tendrán “esclavos” tecnológicamente avanzados que serán capaces de realizar los trabajos que ahora tenemos que hacer los humanos. Estos nuevos “esclavos” nos permitir entrar en una nueva época donde el emprendimiento será clave para crear la riqueza.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Entrevista a Juanjo Villanueva, autor del libro “Introducción al emprendimiento. Conceptos y metodologías para crear startups”. Entrevista Publicada en la Plataforma Conocimiento Territorio Innovacion ( http://plataformacti.cat )


En el libro sostienes que la visión de las Universidades españolas respecto al emprendimiento debería cambiar, por ejemplo, profundizando en la formación en emprendimiento o creando estructuras donde la emprendimiento esté en manos de personas que provienen de este ámbito y donde se potencie la creación de spin-offs y proyectos emprendedores por parte de los estudiantes. ¿En el sistema universitario catalán se están produciendo pasos significativos en esta línea?
Las universidades españolas están dirigidas y administradas por funcionarios, ya sean profesores o personal de administración y servicios que en su gran mayoría no han creado nunca una empresa. Es difícil, desde estas posiciones, transmitir la necesidad de asumir los riesgos y las incertidumbres que son el escenario natural en el que se mueven las startups. Por lo tanto, en España, más que en Stanford o el MIT, son necesarias estas estructuras para impulsar el emprendimiento en las universidades.
Las universidades catalanas tienen una gobernanza similar al resto de las universidades españolas, por tanto, aunque se han intentado acciones, éstas no han producido resultados significativos.
En realidad, es la sociedad en general la que no está suficientemente sensibilizada y aquí creo que se deben involucrar todos los actores que la conforman. En particular la propia Generalitat, que no se implica lo suficiente, aunque hay excepciones como Catalunya Emprèn, que es un ejemplo para seguir.

Cuentas que "un problema importante de la formación en emprendimiento es que, con frecuencia, no se utilizan las metodologías más adecuadas y señalas que una fórmula exitosa es la que consiste en aprender emprendiendo. Con este propósito, ¿qué actividades, basadas en la cooperación universidad-empresa, recomendarías impulsar desde de la Plataforma Conocimiento Territorio e Innovación?
La formación puede tener muchas vertientes. Por ejemplo, en las universidades se pueden hacer seminarios-talleres de uno o dos días para recibir una formación inicial, se pueden hacer asignaturas optativas abiertas a todos los grados para mezclar perfiles diferentes, se pueden hacer TFG (Trabajo Final de Grado) mixtos de, por ejemplo, un estudiante de ingeniería y un estudiante de Administración de Empresas, etc.
En cualquiera de las vertientes, la mejor manera de hacer el aprendizaje es emprendiendo o simulando el hacerlo, es decir, a partir de una idea diseñar un Modelo de Negocio e ir a validarlo "fuera de la oficina" buscando los potenciales clientes y yendo modificando Modelo de Negocio siguiendo la metodología Lean Startup. La formación básica inicial se puede hacer, por ejemplo, a través de seminarios o utilizando un MOOC. Los siguientes pasos se pueden hacer con clases invertidas (Flipped classroom), donde los alumnos en grupos presentan y discuten los avances de su proyecto con los profesores y mentores.
Respecto al tema de cómo las empresas pueden participar en el proceso de creación de startups, una de las acciones que pueden hacer, es realizar un seguimiento de las iniciativas emprendedoras de los universitarios actuando como mentores de proyectos de su especialidad que pueden permitir incorporar nuevos productos a su porfolio y sobre todo talento creativo. Para las grandes empresas, el seguimiento se puede completar con la creación de aceleradoras corporativas específicas de sus líneas estratégicas.

Desde el punto de vista de las políticas públicas, ¿cómo pueden estas favorecer un ecosistema que fomente la innovación, la competitividad, la atracción de talento y la creación de empresas? ¿Qué se está haciendo bien en nuestro país en este sentido y qué habría que mejorar? ¿Qué buenas prácticas podríamos replicar del extranjero?
Hace unas semanas se presentó el libro "Construyendo la Cataluña del Conocimiento (1985-2015)", algunos de los exconsellers participantes mostraron su preocupación por la intensificación de la burocracia paralizante de la Administración en las actividades de I + D y yo añado aquí que esto no ocurre sólo en la I + D, sino también en el proceso emprendedor de creación de empresas a partir de startups.
El problema más grave es que el sistema pone barreras en vez de eliminarlas. Por ejemplo, cuando un emprendedor debe constituir una empresa, se encuentra con una "pista americana" de trampas como abogados, estatutos, notario, registro, Hacienda, Seguridad Social, gestoría, es decir, tiempo y dinero, que es justo lo que no le sobra. Pero no es solo eso, sino que, si la empresa está dentro del 80% que fracasan en los primeros años, el calvario es cerrarla, sobre todo cuando normalmente ya no queda tesorería.
En pocas palabras, lo mejor que podrían hacer las administraciones sería simplificar los procedimientos para no estorbar en el proceso creativo de nuevas empresas.

A diferencia de países citados en el libro, como Estados Unidos, Qatar o Suiza, donde existe una actitud tolerante hacia el fracaso, entendido como una forma de aprendizaje, en nuestro entorno, este es visto con miedo y animadversión hasta el punto de ser penalizado. ¿Es posible cambiar la cultura de una sociedad respecto el fracaso alentando a los individuos a tomar riesgos implícitos en el emprendimiento? ¿Cómo?
Un problema cultural no se cambia en un año, ni en una legislatura, sino que la unidad de tiempo es una generación. quizá por eso, es difícil confiar demasiado en unas actuaciones públicas que no dan réditos políticos en el periodo de tiempo de un mandato.
Respecto a que debería hacer la Administración, yo creo que además de un proceso de "desburacratización", debería fomentar y sensibilizar a la sociedad través de sus medios de comunicación, su discurso y sus políticas. El objetivo debería ser inocular el virus del emprendimiento a toda la sociedad, especialmente a los más jóvenes.
Afortunadamente, la sociedad civil está haciendo el trabajo que no hacen los políticos y está convirtiendo Barcelona en uno de los hub de emprendimiento más importantes de Europa.

Hablamos del futuro del trabajo. ¿En el contexto actual de transformación del mercado laboral, caracterizada por la desaparición de algunos puestos de trabajo debido a la introducción masiva de nuevos avances tecnológicos, qué relevancia toma el emprendimiento?
Está demostrado que las empresas tradicionales intentan automatizar todo lo posible sus sistemas de producción porque los recursos humanos son muy caros. Son las startups y las nuevas empresas las que crean puestos de trabajo y sobre todo los de más alta calificación.
En España y Cataluña tenemos un problema importante y es que las empresas, que son las que deberían hacer la innovación, no la hacen. Toda España, excepto Euskadi, está en el penúltimo nivel de regiones innovadoras de los cuatro en la clasificación de la Unión Europea. Por ello, las empresas no necesitan el personal cualificado que forman las universidades, lo que nos ha llevado a que tengamos el nivel de subempleo más grande de Europa. Formamos universitarios para trabajar de cajeros en Mercadona o reponedores en IKEA, un millón de titulados están en el límite de la pobreza y los más brillantes de ellos se van a otros países donde sí los valoran y los intercambiamos por inmigrantes que llegan en pateras sin ninguna formación con el resultado de una desastrosa balanza "comercial" de talento.



martes, 30 de abril de 2019

Nuestra supervivencia como Sociedad del Conocimiento (Aparecido en Tecnonews el 23/04/2019)


La Sociedad del Conocimiento es el producto destilado de lo que en su día fue la Sociedad de la Información. Su activo intangible más importante, el conocimiento, no es solamente un instrumento de la economía para crear riqueza como dijo en su día Peter Drucker, sino que permite organizar la sociedad en su derredor como centro de gravedad de vertientes tales como su generación, su difusión, su utilización o su implicación en la propia organización social. Europa en general, y sobre todo los países del norte de ella, tienen ese modelo de sociedad como referente.
Sin embargo, sobre ese ideal de organización social, en particular en este país del sur de esa Europa en decadencia, aparecen nubarrones que amenazan su existencia. La necesaria estabilidad acaba confundiéndose con la parálisis provocada por el abrazo de ese oso cada vez más monstruoso que forman las estructuras administrativas burocratizadas que la acosan. El resultado de este anquilosamiento es una pérdida de dinamismo y competitividad cuyas consecuencias son el descenso de los salarios a los infiernos de la pobreza, incluso para los jóvenes mejor formados de nuestra historia y la pérdida paulatina del bienestar social por falta de recursos para mantener los servicios básicos universales que han sido su orgullo, como la educación, la sanidad y las pensiones.
Un elemento estrella de las sociedades del conocimiento son sus sistemas de I+D, cuya relevancia es una condición necesaria, pero no suficiente, para mantenerlas. Su complemento imprescindible es un tejido empresarial innovador capaz de convertir los resultados de dicha I+D en un PIB tal que sostenga esas sociedades del conocimiento y a la propia I+D.
Sin embargo, la innovación la hacen las empresas y aunque se pueda favorecer desde la administración, el sector público no puede ni crearla, ni mantenerla, como sí es posible hacerlo con un sistema de I+D. Por eso, en este país donde los datos sobre innovación son tan deprimentes que todas las regiones (excepto Euskadi) están en ese penúltimo nivel de los cuatro en que las clasifica el Regional Innovation Scoreboard de la Unión Europea, el diagnóstico está tan desafortunadamente claro y el pronóstico, si seguimos así, también.
La Sociedad del Conocimiento es esa sociedad ideal que se mira en el espejo y se encuentra atractiva buscando un nuevo saber que almacena de forma estática, inerte y yerma y que refleja un tejido empresarial poco innovador y envejecido. La Sociedad del Conocimiento no se puede mantener sin un impulso que la movilice, que la dinamice, que la saque de su ensimismamiento paralizante ante una globalización cuyas fronteras para los flujos financieros, productivos o de conocimiento, son tan fácilmente permeables.
¿Qué puede hacer la Sociedad del Conocimiento para mantenerse? La propuesta es una sociedad emprendedora: la Sociedad del Emprendimiento. Una sociedad basada en el Élan vital bergsoniano que implica reaccionar, movilizarse, arriesgar y no depositar las esperanzas en soluciones procedentes de una Administración que no va a ser posible mantener. Ese impulso vital ha de venir de un cambio cultural de la propia sociedad civil que como dice Richard Florida se produce en hubs, no en países, hubs como Barcelona o Madrid que emergen con fuerza a pesar de las administraciones burocratizadoras que entorpecen el desarrollo ágil de esas iniciativas emprendedoras tan necesarias para nuestra supervivencia como Sociedad del Conocimiento.

lunes, 15 de abril de 2019

Tener éxito con un proyecto emprendedor


Las claves para que un proyecto emprendedor tenga éxito pueden ser variadas como, la idea, el equipo, el modelo de negocio, la financiación, el mercado, etc.
Hay autores que proponen que la idea es lo más importante, sin una buena idea como base no hay posibilidades de éxito, por muy bien que gestionemos el proyecto resultante.
En muchos casos, los inversores apuestan por un buen equipo y añaden que es mejor un equipo brillante gestionando una idea mediocre que una idea brillante gestionada por equipo mediocre. Es decir, que lo mejor es apostar por el jinete y no por el caballo.
El movimiento Lean Startup pone el énfasis en diseñar un buen modelo de negocio y validarlo bien antes de salir al mercado como la clave principal para tener éxito.
Muchos emprendedores ponen el énfasis en la financiación como el elemento imprescindible para tirar un proyecto emprendedor adelante y añaden que por muy bueno que sea el coche no hay nada que hacer si no tenemos gasolina.
Hay quien considera que es el mercado lo más importante, si se entra en el mercado en el momento oportuno porque este no está ocupado o en el nicho que pretendemos conseguir (océano azul) y hay una oportunidad clara de negocio.
Bill Gross que ha impulsado o invertido en unas 100 empresas, ha estudiado cuantitativamente las condiciones por las que 200 empresas (tanto propias como ajenas) han tenido o no han tenido éxito. Entre las empresas analizadas están: YouTube, Uber, Pets.com, Instagram, AirBNB, LinkedIn y otras muchas. Sus conclusiones las presenta en este vídeo donde la relevancia de la oportunidad del momento es de un 42%, la del equipo-ejecución un 32%, la de la idea de negocio un 28%, el modelo de negocio tiene una repercusión del 24% y la financiación un 14%. No dejan de ser sorprendentes los valores de estos indicadores que Bill Gross considera  claves para tener éxito con un proyecto emprendedor.

domingo, 31 de marzo de 2019

Las cuentas claras


En una startup los socios suelen hacerse cargo de gastos que están relacionados con la actividad que desempeñan para la startup como, por ejemplo, viajes en coche propio, comidas de trabajo, pequeñas compras, etc. Por otro lado, también es conveniente tener en cuenta las diferentes aportaciones de cada socio a la startup en forma de trabajo. Todo ello se puede llevar contabilizado en alguna herramienta sencilla como una hoja Excel tal como “Aportaciones socios” que se puede encontrar en el apartado DOCUMENTOS de la web www.emprender.io 
En el caso de gastos personales se puede poner directamente la cantidad y en el apartado de concepto la explicación del gasto. En cuanto al esfuerzo en horas de trabajo estas pueden tener un precio diferente para cada uno de los socios el cual se debe acordar y reflejar en el Pacto de Socios Fundadores. En el caso de que un socio cobre una cierta cantidad por su trabajo, esta se pondrá como aportación negativa. 
La pregunta es: ¿Cómo se pueden tratar estas aportaciones?
Hay dos posibles opciones: 1) Considerarlo como un préstamo y 2) Considerarlo como una inversión. 
En el primer caso se debería tener en cuenta que el préstamo tiene que tener un interés semejante al de un préstamo bancario. Puede parecer un interés muy alto, pero un banco exige un aval que ejecuta si no se devuelve el préstamo y en el caso de un socio generalmente no hay un aval por medio. También se tendrá que dejar clara la forma y la prioridad con la que se devuelve ese dinero. 
En el segundo caso, si se considera una inversión, se ha de valorar la startup y en ese caso la aportación del socio más los intereses se ha de considerar como si se tratase de una inversión externa. 
Las startups nacen normalmente sin clientes y necesitan como primera fuente de financiación, las aportaciones de los socios que pueden ser en forma dineraria o en trabajo. En ambos casos se ha de llevar, aunque sea de forma simple, las cuentas claras.


viernes, 15 de marzo de 2019

Un nuevo libro de emprendimiento


El autor de este blog ha escrito un libro de emprendimiento que gracias a la inestimable ayuda de Felipe Lumbreras, se ha podido autopublicar en papel y en ebook en la plataforma de Amazon Kindle que se puede encontrar aquí.
El libro recoge muchas de las ideas que se han vertido en este blog durante sus nueve años de existencia. El libro está estructurado de forma que, tras un capítulo generalista que encuadra el emprendimiento en la esfera personal y social, se abordan detalladamente las fases por las que pasa el proceso de creación de una startup hasta llegar a ser una nueva empresa.
La primera fase trata de la Idea de Negocio como un elemento nuevo y previo al diseño del Modelo de Negocio que es el punto de partida de Steve Blank en su Desarrollo de Clientes. La propuesta es que la Idea de Negocio se ha de generar y valorar antes de lanzarse a crear un equipo y la startup correspondiente.
De la misma forma que empezar un proyecto emprendedor escribiendo un Plan de Negocio es un error, también es un error empezar un Modelo de Negocio sin haber meditado y valorado la Idea de Negocio. Esta fase se puede hacer individualmente investigando en internet y haciendo preguntas a los allegados y amigos.
La propuesta no es “fracasa pronto, rápido y barato” de la filosofía Lean Startup, sino evita el fracaso porque no empiezas por un Modelo de Negocio y al “sal de la oficina” contraponer el no tengas oficina ni salgas de tu entorno hasta haber valorado la idea.
El libro tiene otras aportaciones que modifica las ya existentes como un nuevo canvas (Full Business Canvas, FBC) más completo que los anteriores. El FBC junto a otro material de ayuda a los emprendedores se encuentra en la web www.emprender.io que tiene un link a este blog.
El libro pretende ser una referencia para todo aquel que tiene la intención de lanzar un proyecto emprendedor y quiere aproximarse a este mundo. En particular, el libro pretende ser un texto utilizable en un curso como manual de emprendimiento. El texto tiene la vocación de ser algo más que una colección de consejos, anécdotas e historias de éxito. En varios sentidos este es un nuevo libro de emprendimiento

jueves, 28 de febrero de 2019

Nueva edición del MOOC de emprendimiento


Hace un par de años las universidades públicas catalanas, coordinadas por la UAB, desarrollaron un MOOC de emprendimiento que tuvo un éxito mayor del esperado. La idea era impartir este MOOC cada año y si algún profesor de alguna de las universidades implicadas quería impartirlo como SPOC (Small Private Online Course) pudiese hacerlo con entera libertad. Sin embargo, y desafortunadamente, la plataforma donde se impartió el curso (UCATx) cerró y el MOOC no se pudo impartir en ninguna otra ocasión.
En los últimos meses la FCRI ha creado una nueva plataforma http://mooc.fundaciorecerca.cat/ sobre Open edX que permite impartir cursos MOOC y SPOC. El primer MOOC que se impartirá en esta plataforma comenzará el próximo día 25 de marzo y será el curso de emprendimiento que quedó huérfano de plataforma para ser impartido en su día. La nueva edición ha sido dividida en dos partes independientes, en esta ocasión se impartirá la primera de ellas relacionada con el desarrollo de clientes y el lean startup. Más adelante está previsto impartir la segunda parte, ligada a los conceptos clásicos del Plan de Empresa y la financiación.
El curso ha podido ser restaurado desde una versión anterior a la definitiva (perdida con UCATx) e impulsada su ejecución, gracias al soporte de la FCRI, Catalunya Emprèn y la ACUP y esperamos que así como fue un éxito la primera vez, también lo sea la nueva edición del MOOC de emprendimiento.

viernes, 15 de febrero de 2019

La Sociedad del Conocimiento de Cataluña


La semana pasada se presentó un libro titulado en catalán “Construint la Catalunya del Coneixement (1985-2015)” (Construyendo la Cataluña del Conocimiento (1985-2015)). Los ponentes eran los exconsellers de la Generalitat que fueron responsables de las universidades y de la investigación durante ese periodo.
Todos los intervinientes alabaron la voluntad de los diferentes gobiernos (a pesar de ser de distintos colores políticos) por mantener la continuidad de las políticas universitarias y de investigación que han llevado a Cataluña a tener unas más que aceptables universidades y un sistema de investigación muy eficaz, si tenemos en cuenta los pocos recursos con los que se contaba para llevar a cabo la tarea.
Sin embargo, en las intervenciones de los exconsellers empezaron a aparecer las sombras que se ciernen como amenazas sobre el sistema de I+D catalán, entre ellas: la falta recurrente de recursos, la burocracia que obliga a los investigadores a dedicar a ella una buena parte de su tiempo y el envejecimiento de las plantillas, sin unas perspectivas de relevo a corto plazo. También se dijo que, en realidad, lo que hace falta es un sistema de innovación que alimente un sector de I+D que empieza a no poder sostenerse exclusivamente con el dinero público.
Lamento tener que afirmarme en lo que vengo diciendo desde hace años: un sistema de I+D es condición necesaria, pero no suficiente, para mantener de forma sostenible una Sociedad del Conocimiento. Sería necesario disponer de un sistema de innovación potente para mantener vivo ese sistema de I+D y la Sociedad del Conocimiento asociada. Sin embargo, un sistema de innovación no se puede crear y mantener desde el sector público, aunque se pueda favorecer. La realidad es que Cataluña como el resto de las regiones españolas (excepto Euskadi) está en el tercer nivel (Moderate Innovators) de los cuatro en que clasifica el Regional Innovation Scoreboard de la Unión Europea a las regiones.  El diagnóstico está claro y la evolución, si no se pone remedio, también: un declive que se irá acusando en los próximos años.
La ventana de oportunidad que se produjo durante las décadas anteriores a la crisis se aprovechó para crear un sistema que tenía mucho glamour, pero poco realismo. Afortunadamente, todavía hay una parte de la sociedad que a pesar de la Administración (excepto elementos puntuales como Catalunya Emprèn) está liderando el cambio de Barcelona hacia un polo de atracción de talento emprendedor.
Esta es la única esperanza que puede ayudar a disipar las nubes amenazadoras que se ciernen sobre ese sistema de I+D del que nos sentimos tan ufanos y que es la base de la Sociedad del Conocimiento de Cataluña.




jueves, 31 de enero de 2019

La sociedad del desconocimiento


En las últimas semanas han aparecido en la prensa noticias como que Vodafone  anuncia un ERE para el 25% de la platilla, el Santander plantea un ERE para 1.000 trabajadores, CaixaBank planea cerrar más de 800 oficinas y despedir a 2.000 trabajadores. En fin, según El Economista  la gran empresa plantea empezar el año recortando 13.500 empleos.
En el mercado de trabajo hay muchos más solicitantes de empleo que demandas por parte de las empresas. Como en cualquier mercado, si la oferta es mayor que la demanda, los precios (los salarios) bajan.
Parece que es indiferente que la formación de la juventud sea la mejor que ha tenido este país en su historia. Los empresarios pueden escoger para tareas que necesitan poca formación personas con una notable sobrecualificación lo que implica que el subempleo aumenta. Esto ha llevado a España a ser el país con más subempleo de toda la Unión Europea.
Todavía más grave, muchos titulados universitarios no encuentran trabajo o este es precario y más de un millón de titulados universitarios se encuentran en el umbral de la pobreza. De esta manera queda sin sentido aquella frase usada durante décadas de: “estudia hijo para ser una persona de provecho el día de mañana”. Hemos engañado a nuestros hijos y a nuestros estudiantes.
No, no es un problema de falta de personas formadas sin un presente, y probablemente sin un futuro. La solución no es la sociedad del conocimiento, ya que esta no implica que el conocimiento se convierta en oportunidades.
Además de la falta de una solución social, inexistente entre las preocupaciones de ese foro del globalismo que es Davos (la tertulia más cara del mundo según el Financial Times), es necesario dar una respuesta más local intentando cambiar la actitud pasiva de las personas que esperan siempre que sea el Estado quien resuelva sus problemas. Un Estado que para proteger es necesario que alguien le proporcione los medios para hacerlo.
Los recursos de esa sociedad protectora proceden de una parte de esa misma sociedad que es creativa y emprendedora para lanzar iniciativas que generen riqueza y empleo. Lo que necesitamos es una sociedad emprendedora donde el Estado trate de eliminar barreras culturales, burocráticas, fiscales, etc., para que se lancen proyectos emprendedores. El emprendimiento es una actividad de riesgo cuyo mayor riesgo para una sociedad es que sus ciudadanos no la practiquen. Si la sociedad no sabe o no quiere saber que para mantener el bienestar es necesario que sea emprendedora, lo que tendremos es la sociedad del desconocimiento.

martes, 15 de enero de 2019

En otro tiempo de la historia


El poder siempre se ha transmitido como herencia. Llegar al poder sin heredarlo ha sido históricamente muy difícil y durante muchos siglos, en Europa, las personas siempre han estado enclaustradas en la clase en la que habían nacido, aunque, naturalmente, siempre ha habido excepciones.
En la Edad Media para llegar a ser alguien relevante sin heredarlo, una vía era tener unos conocimientos como los que hoy día tiene cualquiera de nuestros escolares, es decir, leer, escribir y las cuatro reglas de la aritmética. El camino podía ser la Iglesia
En la Edad Moderna, a partir del Renacimiento, encontrar personas con cultura era más fácil y para llegar a tener poder sin heredarlo, la carrera militar podía ser una buena palanca. El camino era el ejército.
En la Edad Contemporánea, en el siglo XIX, tras la Revolución Francesa, para alcanzar el poder sin heredarlo, el camino era la política
En el siglo XX, el poder lo pudieron conseguir personas con mucha decisión y suerte creando grandes corporaciones ligadas al transporte, la energía o la banca. Son los grandes empresarios que partían de un patrimonio heredado, pero de alguna forma tenían el virus del emprendimiento. El camino era la gran industria y las finanzas
Es a finales del siglo XX y el XXI en el que estamos, los que llegan al máximo poder económico son los emprendedores como Bezzos, Gates, Ortega, Zuckerberg, Jobs, que no han necesitado heredar dinero, sino talento y voluntad. En nuestro tiempo son los emprendedores los que triunfan y crean puestos de trabajo, mientras el tejido productivo clásico basado en la sociedad del conocimiento, languidece.
 Aunque muchos no han llegado a conseguir al grado de éxito de los más reconocidos, también han logrado tomar un ascensor social como no había existido antes en la historia y están creando un tejido productivo de alto valor añadido donde el talento y no el árbol genealógico es la mejor carta de presentación. El camino es impulsar esa sociedad del emprendimiento, pero nuestros dirigentes políticos todavía están en otro tiempo de la historia.