domingo, 15 de agosto de 2021

Validar la Idea de Negocio


 

Cuando redacto un artículo para este blog, empiezo por escribir sobre la idea de lo que quiero comunicar sin un plan detallado ni un esquema definido. Simplemente escribo y dejo que el texto empiece a fluir hasta tener un primer borrador. Todo ello sin fijarme demasiado en las erratas o preocuparme por la sintaxis.

Una vez acabado el borrador lo dejo reposar un par de días. Al cabo de ese tiempo vuelvo releer el texto. Si el concepto de lo que quiero decir no me gusta lo abandono y empiezo con otra idea.  Mantengo una lista de ideas que voy actualizando, cada una de una longitud de un par de líneas.

En el caso de que me sigue pareciendo bien la idea inicial, empiezo a pulir y recortar el borrador hasta que me parece aceptable. Lo subo al blog y le pongo la fecha en que quiero que se publique. A veces tengo tres o cuatro en cola. Otras veces lo subo en el último momento (como este).

Con las ideas de negocio me pasa lo mismo. Tengo una lista que voy actualizando con otras nuevas en lo que podríamos llamar un Business Tweet (un par de líneas).

A veces miro la lista y escojo una que me parece interesante en ese momento para empezar a trabajarla. Escribo un primer borrador de unas 200-400 palabras sin una estructura predeterminada que yo llamo un Business Abstract y lo dejo reposar.

Al cabo de un par de días releo lo que he escrito y si me gusta el concepto empiezo a pulir el Business Abstract siguiendo una estructura que responde a las preguntas de estos cuatro apartados: 1) ¿Qué ofrecería?; 2) ¿A quiénes?; 3) ¿Cómo es la competencia? y 4) ¿Cuál sería mi fortaleza?

Con el Business Abstract desarrollado, asimilado y aprendido doy el siguiente paso que consiste en comentar a amigos y allegados que les parece la Idea de Negocio. Con sus respuestas y sugerencias medito y tomo una primera decisión de continuar o abandonar el proyecto.

En el caso de continuar, con las conclusiones del primer paso diseño un primer lienzo al que he llamado Business Idea Canvas (BIC). Un BIC es un lienzo muy simple que actualizaré en función de la información que encontraré, fundamentalmente, en internet. El objetivo es tener el mínimo conocimiento suficiente para decidir si finalmente sigo adelante con el proyecto o lo abandono (al menos de momento).

Un proceso de este tipo no debe durar mucho, un mes y unas 20 o 30 horas de dedicación, hasta tomar la decisión de seguir o no con el siguiente paso que es empezar a diseñar la primera versión del Modelo de Negocio.

De la misma manera que no se debe redactar el Plan de Empresa hasta no haber validado el Modelo de Negocio, este no se ha de diseñar antes de validar la Idea de Negocio.

sábado, 31 de julio de 2021

Game Over


 

Una vez constituida la sociedad Ekiter Entrepreneurship SL en febrero de 2020 como exigencia de MangoPay para poder trabajar con ellos, les enviamos toda la documentación que nos pidieron, una burocracia digna de su procedencia francesa.

Finalmente, MangoPay después de hacernos perder el tiempo, el dinero y el esfuerzo de adaptar nuestra plataforma a sus exigencias, respondió que su gabinete jurídico no aceptaba darnos servicio porque íbamos a trabajar con la tecnología blockchain, cosa que ya sabían desde el principio. Una respuesta, que, si hubiésemos tenido suficiente tiempo y dinero, correspondería a interponer una demanda por daños y perjuicios.

Otro problema importante fue que el contrato inteligente no acababa de funcionar, aunque estaba casi finalizado, siempre faltaba un último paso que no llegaba a producirse nunca.

Ya en junio de 2020 tomamos dos decisiones cruciales: a) trabajar con una base de datos encriptada en vez de usar blockchain para evitar el problema de no disponer del contrato inteligente y b) cambiar a Stripe una entidad de pagos que, aunque no era la que mejor se adaptaba a lo que necesitábamos, era mucho más flexible que MangoPay y no requería su burocracia.

Durante el verano de 2020 se adaptó todo el sistema a los nuevos cambios y en setiembre teníamos el MVP de la plataforma a punto para empezar a trabajar.

Había que dar a conocer el sistema y para ello teníamos que hacer marketing. El primer evento al que fuimos fue BizBarcelona. Sin embargo, debido a la pandemia no estaba permitido repartir folletos y además había poca gente por el mismo motivo.

Un sistema como Ekiter también requería un asesoramiento legal para preparar los documentos de los emprendedores y colaboradores y para resolver el problema de la legalidad del crowdfunding. Para ello contratamos al gabinete Jané Abogados que nos dio soporte en la redacción de los documentos para los clientes y usuarios de la plataforma y encontró la solución para el funcionamiento legal de la financiación de proyectos.

Para poder tener la suficiente tesorería se lanzó una ampliación de capital de 40.000 euros, parte de los cuales empezamos a disponer de ellos desde antes del verano, cosa que nos estaba permitiendo continuar con el proyecto. Finalmente, en diciembre se formalizó la ampliación de capital ante notario.

En octubre/noviembre de 2020 empezamos a hacer publicidad en redes sociales a través de una empresa de marketing digital con unos resultados bastante pobres, por eso en diciembre decidimos cambiar de empresa de marketing. La nueva empresa nos aconsejó utilizar las herramientas de marketing de Google y cambiar de estrategia empezando por enfocarnos en uno solo de los servicios de Ekiter e ir añadiendo de forma paulatina otras capacidades que ya teníamos desarrolladas en la plataforma.

Parecía que se podrían llegar a obtener resultados con esta nueva estrategia porque empezaban a contactar con nosotros posibles clientes. Sin embargo, no teníamos ninguna métrica que nos permitiese buscar financiación para continuar y la tesorería estaba llegando a una situación comprometida. A finales de mayo solamente quedaban recursos para cerrar Ekiter de forma ordenada. Lamentablemente, habíamos llegado al Game Over.

jueves, 15 de julio de 2021

Haciendo camino al andar

 


Uno de los primeros pasos que se han de hacer cuando un conjunto de personas decide constituirse en equipo para impulsar un proyecto emprendedor es firmar un acuerdo de cofundadores para formalizar y dejar claros los compromisos de cada uno de ellos.

El documento que hicimos en Ekiter describía, entre otras cosas, la forma en que se tomaban las decisiones, la participación que correspondería a cada uno, el compromiso de permanencia y confidencialidad, así como las tareas de cada uno.

El objetivo fundamental de Ekiter era que los emprendedores pudiesen lanzar su proyecto sin tener que crear la empresa, como si de un experimento de laboratorio se tratase. Como este proceso podía requerir financiación intentamos que una de las vías de apoyo fuese un crowdfunding para recaudar fondos del tipo FFF (Family, Friends and Fools) y otros fans a los que gustase el proyecto.

Las plataformas de crowdfunding son fundamentalmente de dos tipos: de donación y de financiación. Estas últimas (crowdfunding equity) están fuertemente reguladas por la Ley de fomento de la financiación empresarial del 2015, que las denomina Plataformas de Financiación Participativa (PFP).

Las PFP están orientadas a financiar empresas constituidas y no ideas de negocio. Una PFP requiere para financiar proyectos estar constituida como empresa y cumplir unas rígidas condiciones para obtener la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Sin embargo, nuestro objetivo era ayudar a financiar proyectos en fase idea o de Modelo de Negocio. La filosofía estaba más cerca de un crowdfunding de donación que de una de financiación empresarial. Para intentar resolver este problema entramos en contacto con varios conocidos gabinetes de abogados para ver si se podía encontrar una solución legal. Sin embargo, esto no fue posible inicialmente. El consejo de uno de ellos fue empezar sin dar de alta la plataforma hasta que estuviese validado nuestro modelo de negocio. Esta fue la forma que empezamos a caminar por un terreno desconocido.

A partir del otoño del 2018 se empieza a hacer un desarrollo ágil de la plataforma con la idea de tener un MVP en unos meses. En paralelo se estudia la idea de hacer una trazabilidad de todas las operaciones utilizando la tecnología blockchain y para ello ya en la primavera de 2019 se hacen consultas para ver la viabilidad a un gabinete de abogados e incorporamos a David García al equipo como experto en temas de blockchain.

A finales de la primavera de 2019 el desarrollo de la plataforma ha ido avanzando y hemos incorporado otras funciones como la oferta de colaboradores (mentores, desarrolladores, diseñadores, etc.), en paralelo vamos contactando con instituciones, posibles usuarios y clientes de Ekiter. Los comentarios de los contactos son muy positivos y nos animamos con la idea de lanzar la plataforma a principios de 2020. En paralelo dimos de alta la web de Ekiter.

Adicionalmente se incorpora como asesor Cristiam Da Silva, un experto en desarrollo de software especialmente de blockchain cuya empresa nos desarrollaría el contrato inteligente para la trazabilidad de los proyectos que entrasen en la plataforma. Para poder financiar estos gastos tenemos la primera aportación de financiación de 20.000 euros de un familiar de uno de los cofundadores del proyecto. También incorporamos a una becaria PUE que tiene el doble grado ADE-Derecho que nos va a ser muy útil en todo el proceso.

A finales de 2019 ya tenemos el primer proyecto para subir a la plataforma. Se trata de  BronchoX, un proyecto de investigación del CVC para ayudar a los médicos a “navegar” por los bronquios con el fin de encontrar posibles problemas.

A partir de contactos personales, a principios del 2020 se empiezan a subir proyectos de emprendedores y curriculums de colaboradores que quieren probar la funcionalidad de la plataforma. En paralelo se redactan los modelos de documentos para usuarios y clientes. A estas alturas, sin embargo, todavía no tenemos firmado el acuerdo con la entidad de gestión de los pagos MangoPay que nos obliga a crear la empresa para poder trabajar con ellos.

A finales de febrero y después de sufrir en carne propia la burocracia y los gastos de abogados, notarios, registradores, Hacienda, Seguridad Social, gestorías, etc., que nos reafirma en la idoneidad de Ekiter para evitar la burocracia a los proyectos emprendedores en fase idea, constituimos la empresa Ekiter Entrepreneurship SL. Todavía en la oscuridad, seguimos adelante haciendo camino al andar.

miércoles, 30 de junio de 2021

El nombre y logo de Ekiter

 

En otoño de 2018 se diseña el nuevo Modelo de Negocio que ya no era el marketplace inicial de ideas de negocio sino una plataforma más compleja que podríamos asemejar a una incubadora digital, aunque con más servicios que una incubadora tradicional.

El primer paso fue cambiar el nombre y la imagen del proyecto. Este es un proceso que lleva su tiempo y despierta ilusión, ya que será el nombre que llevará el “hijo” de por vida. Generamos una lista de nombres entre los que se encontraba Ekiter que según el traductor de Google significaba algo así como “ampliar” en euskera. Sin embargo, aunque buscamos en diferentes diccionarios de euskera y vinos que la palabra no existía, adoptamos Ekiter porque nos gustó la sonoridad. Posteriormente vimos que también había desaparecido del traductor de Google.

También hicimos una búsqueda en internet por si ya existía alguna empresa con el mismo nombre y viendo que no era así, tomamos Ekiter como nombre definitivo. También diseñamos el logo que aparece como imagen de este post.

En paralelo se hizo un esquema muy básico de lo que podría llegar a ser la plataforma que luego cambiaría durante el desarrollo un sinfín de veces.

Una vez decido empezar el proceso se propuso al CVC incorporar a Pol como becario del proyecto que, aunque no era de visión por computador, permitiría impulsar los proyectos de spin-off del CVC. De hecho, el primer proyecto que se subiría posteriormente a la plataforma sería un proyecto de tecnología médica relacionado con la investigación de uno de los grupos de investigación del Centro. Estábamos empezando por el nombre y el logo de Ekiter.

martes, 15 de junio de 2021

Reflexión y primer pivote sobre I4B


 

Una vez acabado el TFG en julio de 2018. Se decidió reflexionar sobre el proyecto para decidir como seguir adelante con él.

 

En otoño empezamos a diseñar el nuevo Modelo de Negocio haciendo un pivote del diseño anterior hacia algo más complejo y ambicioso. Decidimos pasar del marketplace de ideas de negocio a una plataforma donde se podrían impulsar proyectos emprendedores de “ideadores”, incorporando otros cofundadores, colaboradores (desarrolladores, diseñadores mentores, etc.) y personas que aportasen financiación.

 

Cada idea de negocio arrancaba con un número de tokens que se repartían entre los fundadores iniciales, pero si se incorporaban otros cofundadores, colaboradores e inversores se les ofrecería una parte de los tokens iniciales por su aportación. Todo ello quedaría documentado en un contrato inteligente para lo que se usaría una plataforma blockchain.

 

Se diseñaron un conjunto de casos de uso para simular el funcionamiento que tendría la plataforma. Por ejemplo, el desarrollo de un libro donde el autor va negociando una participación en los royalties a todo aquel que colaborara (diseñador, corrector, dibujante, …).

Otro ejemplo de caso de uso era el de dos científicos que quieren impulsar un proyecto empresarial basado en sus investigaciones. Tienen el esbozo de la idea, pero necesitan cofundadores que sean gestores de negocios, desarrolladores web, programadores y aportaciones de dinero.

El proceso inicial estaba escalonado en fases. En la primera fase el “ideador-impulsor” propondría a I4B crear un proyecto y proporcionaría la información requerida del proyecto y las necesidades en recursos económicos y de colaboradores. Si I4B aceptaba la propuesta, el proyecto pasaría a la siguiente fase.

En la segunda fase, se publicaría el proyecto en la plataforma y se abrirían convocatorias de petición de recursos y de colaboradores para empezar a impulsarlo. La trazabilidad de todo los pasos del proceso quedaría reflejada en un contrato inteligente.

Si finalmente el Modelo de Negocio del proyecto se validase con éxito, se crearía una empresa fuera ya de la plataforma I4B y donde los participantes tendrían el derecho preferente para adquirir participaciones de la sociedad. En el caso de que el proyecto no tuviese éxito, simplemente se cerraría el proyecto siguiendo los acuerdos firmados en el contrato inteligente. En este último caso se habrían evitado los problemas burocráticos y económicos que implican abrir y cerrar una sociedad. Este diseño fue el resultado de la reflexión y primer pivote sobre I4B.